Qué cambia, cuándo aplica y cómo cumplir la normativa de protección contra sobretensiones en cada instalación.
Las instalaciones eléctricas están han cambiado: la irrupción del vehículo eléctrico, la generación fotovoltaica y los sistemas de automatización del hogar están transformado lo que antes era un cuadro sencillo en un entorno cada vez más complejo y lleno de equipos sensibles. Proteger esas instalaciones ya no es opcional.
La actualización de la ITC-BT-23 del Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT) responde precisamente a esta realidad. La nueva instrucción prescribe, para todas las instalaciones afectadas, protección contra sobretensiones permanentes y transitorias sin que sea ya necesario realizar un análisis de riesgos previo. Dicho de otro modo: la protección deja de ser una decisión técnica discrecional para convertirse en una exigencia normativa clara.
Para el instalador, esto tiene implicaciones concretas e inmediatas: nuevos puntos de protección obligatorios, nuevos productos a especificar y, sobre todo, una responsabilidad directa ante cualquier fallo si el boletín está firmado sin cumplir la normativa.
En este artículo te explicamos qué exige exactamente la nueva ITC-BT-23, en qué situaciones aplica, y cómo dar respuesta a cada punto de la instalación con las soluciones adecuadas.
Por qué se ha actualizado la ITC-BT-23
La ITC-BT-23 forma parte del REBT desde 2002, pero su redacción original dejaba la protección contra sobretensiones sujeta a un análisis de riesgo que, en la práctica, muchas instalaciones simplemente no realizaban. Algunas distribuidoras ya habían adelantado esta exigencia a través de sus Normas Técnicas Particulares, pero su aplicación era desigual según la zona geográfica. La actualización unifica este criterio de raíz: la protección pasa a ser obligatoria en todas las instalaciones interiores y en cualquier otra instalación con neutro distribuido, sin excepciones ni análisis previos.
Los beneficios de este cambio son claros en tres planos:
- Mayor seguridad eléctrica. La norma adapta y refuerza la protección de las instalaciones actuales, reduciendo la probabilidad de averías, incendios y pérdida de datos causados por sobretensiones transitorias y permanentes.
- Protección del equipamiento. Una instalación correctamente protegida amplía la vida útil de los equipos conectados de forma significativa, reduciendo el coste de reposición para el usuario final.
- Seguridad jurídica para el instalador. Con la norma en vigor, el incumplimiento no es solo un riesgo técnico: es una responsabilidad directa. Quien firma el boletín responde. Aplicar correctamente la ITC-BT-23 es también la mejor protección para el profesional.
Qué cambia y qué exige
La nueva ITC-BT-23 establece dos obligaciones diferenciadas según el punto de la instalación:
DPS Tipo 1 – aguas arriba del contador. Deberá instalarse un dispositivo de protección contra sobretensiones transitorias de Tipo 1 en la centralización de contadores, aguas arriba del propio contador y conforme a lo indicado en la ITC-BT-12.
En reformas, cuando no es posible instalar el Tipo 1 en el contador, se permite instalar un DPS combinado (Tipo 1+2) directamente en el CGMP.
POP + DPS Tipo 2 – en el cuadro general de mando y protección. Todas las instalaciones deberán contar con protección combinada contra sobretensiones permanentes (POP) y transitorias de Tipo 2 en el cuadro general. Si no es posible instalar el DPS Tipo 1 aguas arriba del contador (por falta de espacio o por las condiciones del armario), esta protección deberá ser de Tipo 1+2.
Conviene tener claros estos dos conceptos:
- DPS (Dispositivo de Protección contra Sobretensiones transitorias): actúa frente a picos de tensión de corta duración, como los provocados por descargas atmosféricas o maniobras en la red. Pueden ser de Tipo 1, Tipo 2 o Tipo 1+2 según su capacidad de descarga y posición en la instalación. Deben cumplir la norma UNE-EN IEC 61643-11.
- POP (Protector contra sobretensiones permanentes): actúa frente a tensiones elevadas mantenidas en el tiempo, como las que puede provocar un neutro partido o una avería en la red de distribución. Su función es desconectar la instalación antes de que esa tensión dañe los equipos conectados. Deben cumplir la norma UNE-EN IEC 63052.
Ambos dispositivos son complementarios y, según la nueva norma, deben instalarse juntos en el cuadro general. No son intercambiables ni el uno sustituye al otro.
Si no es posible instalar el DPS Tipo 1 aguas arriba del contador (por falta de espacio o por las condiciones del cuadro eléctrico), esta protección deberá ser de Tipo 1+2.
Cuándo aplica
Una de las dudas más habituales en obra es si la nueva ITC-BT-23 afecta solo a las instalaciones nuevas. La respuesta es clara: no. La norma aplica en cuatro situaciones:
- Instalaciones nuevas. Cualquier instalación interior de nueva ejecución debe incorporar desde el inicio la protección exigida.
- Reformas importantes. Cuando la reforma afecta a más del 50% de la potencia instalada, la instalación completa debe adecuarse a la nueva normativa.
- Ampliaciones o derivaciones en el cuadro. La incorporación de nuevos circuitos al cuadro general (aire acondicionado, domótica, nuevos puntos de consumo) obliga a adecuar el cuadro de mando y protección a los requisitos de la nueva ITC-BT-23, incorporando las protecciones contra sobretensiones exigidas por la norma.
- Ampliaciones con generación fotovoltaica o recarga de vehículo eléctrico. La instalación de un inversor PV o un punto de recarga EV es, por sí sola, una situación que activa la obligatoriedad de la protección y adecuación de toda la instalación a los nuevos requerimientos.
Este último punto merece especial atención. En la práctica, una parte muy significativa del trabajo actual del instalador pasa por la incorporación de PV y EV a instalaciones existentes. En todos esos casos, la ITC-BT-23 aplica, independientemente de la antigüedad de la instalación o de si el cuadro general ya estaba ejecutado.
Cómo proteger la instalación: guía práctica
Una vez clara la obligación, la pregunta que importa es cómo ejecutarla correctamente en cada punto de la instalación. A continuación, te guiamos por los cuatro escenarios que el instalador encontrará habitualmente y la solución adecuada para cada uno.
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Centralización de contadores – DPS Tipo 1
El primer nivel de protección arranca aquí. La norma exige instalar un DPS Tipo 1 aguas arriba del contador, en la centralización de contadores, conforme a la ITC-BT-12.
El DPS Tipo 1 está diseñado para absorber las corrientes de impulso de mayor energía, como las asociadas a descargas atmosféricas directas o indirectas sobre la red. Su correcta instalación en este punto es la que permite que el resto de la cadena de protección (Tipo 2 en el cuadro, Tipo 3 en los equipos sensibles) pueda funcionar con eficacia.
La solución de Cirprotec para este punto es la gama EGARA 1 LF y EGARA 1H LF, protectores Tipo 1+2 con tecnología LCF (libre de corrientes de fuga), disponibles con corrientes de impulso de 12,5 kA y 25 kA respectivamente, en formato compacto de 4 módulos y compatibles con redes TT, TNS y TNC. Se instalan junto al desconectador específico SSD 1 y SSD 1H respectivamente, diseñado y testado con la gama EGARA, que facilita el dimensionamiento del back-up y ofrece diagnóstico completo con indicador de fin de vida.
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Cuadro general de mando y protección – POP + DPS Tipo 2 o Tipo 1+2
En el cuadro general, la exigencia es doble: protección contra sobretensiones permanentes (POP) y transitorias (DPS). Aquí el tipo de solución depende de lo que haya instalado aguas arriba:
Si existe DPS Tipo 1 en la centralización de contadores → POP + DPS Tipo 2
La solución de Cirprotec es el V-CHECK MINI, un protector combinado POP + DPS Tipo 2 precableado con IGA, que cumple con la norma UNE-EN IEC 63052, incorpora botón de test e indicador LED de protección activa, y está disponible en modelos de 10 A hasta 63 A. Certificado DEKRA y AENOR, es la solución más compacta para el cuadro de la vivienda.
Si no es posible instalar DPS Tipo 1 aguas arriba del contador → POP + DPS Tipo 1+2
En este caso, toda la protección debe concentrarse en el cuadro general. La solución es el V-CHECK MP T12, protector combinado POP + DPS Tipo 1+2 con IGA, con corriente de impulso de rayo (10/350 µs) de 12,5 kA, cumplimiento de la norma UNE-EN IEC 63052 y disponible igualmente en modelos de 10 A hasta 63 A.
Recarga de vehículo eléctrico – POP + DPS Tipo 2
Generación fotovoltaica – DPS Tipo 1+2 y Tipo 2
Lado DC
Entre el generador fotovoltaico y el inversor, la ITC-BT-53 establece la necesidad de incorporar protección contra sobretensiones adecuada para preservar tanto el inversor como el resto de los equipos de la instalación. Para este punto, la solución es la gama EGARA PV y EGARA 5PV, protectores Tipo 1+2 y Tipo 2 para instalaciones fotovoltaicas en corriente continua, con tensiones de hasta 1.500 Vdc, gama multicertificada IEC y UL, y sin necesidad de fusible previo.Lado AC
A la salida del inversor, la solución es el EGARA 2, protector Tipo 2 para instalaciones PV en corriente alterna, con corriente de descarga máxima de 50 kA (8/20 µs), multicertificado IEC y UL, y disponible para redes TT, TNC y TNS en los rangos de tensión más habituales: 230/400 V y 400/690 V.
EGARA 1 LF
DPS T1
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Cuadro general de protección

V-CHECK MINI
POP + DPS T2
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Generación fotovoltaica

EGARA 1 PV
DPS T1+2 o DPS T2
Cómo elegir bien: la importancia de la certificación
La obligatoriedad de la nueva ITC-BT-23 ha generado una mayor oferta de productos en el mercado. No todos ofrecen las mismas garantías, y la responsabilidad de especificar correctamente recae sobre quien firma el boletín.
El marcado CE por sí solo no es suficiente. En muchos casos es una autodeclaración del fabricante sin ensayos que la respalden. A la hora de especificar un protector, conviene exigir ensayos conformes a las normas UNE-EN IEC 63052 o UNE-EN IEC 61643-11, o bien una certificación por organismo independiente acreditado como DEKRA o AENOR, que implica una verificación externa del cumplimiento normativo.
Elegir bien no es solo una cuestión técnica: es una cuestión de responsabilidad profesional. Saber más aquí.
Conclusión
La nueva ITC-BT-23 no es una amenaza: es una oportunidad para el instalador que trabaja bien. Clarifica las obligaciones, homogeneiza el nivel de protección del parque instalado y da al profesional argumentos sólidos para especificar correctamente ante cualquier cliente o promotor.
Cirprotec pone a tu disposición una gama completa de soluciones diseñadas específicamente para dar respuesta a cada punto de la instalación según lo que exige la norma: desde la centralización de contadores hasta el cuadro de vivienda, pasando por la recarga EV y la generación fotovoltaica.
¿Tienes dudas sobre qué solución aplicar en tu instalación?





