Las sobretensiones permanentes o temporales son uno de los riesgos eléctricos más habituales y a la vez más destructivos dentro de una instalación. Suelen estar provocadas por la rotura del neutro que desencadena un desequilibrio de fases. Cuando esto ocurre, la tensión puede elevarse por encima de los 300 V o incluso superar los 400 V, generando daños inmediatos en equipos electrónicos, cuadros de mando, iluminación, o maquinaria industrial.
Para evitar estas consecuencias, los protectores contra sobretensiones permanentes (POP) deben actuar en el momento exacto: Ni antes; para evitar disparos innecesarios, ni después; para garantizar la seguridad.
Esta lógica de actuación está definida por la llamada curva de disparo tiempo–tensión recogida en la norma UNE-EN IEC 63052.
La curva tiempo–tensión: El funcionamiento de un protector de sobretensiones permanentes
El funcionamiento de un protector contra sobretensiones permanentes (POP) se basa en una relación inversa entre la tensión y el tiempo de actuación
A mayor sobretensión: menor tiempo de disparo
Cuando la tensión asciende a valores severos (por ejemplo, 400 V), el dispositivo debe desconectar muy rápido, en milisegundos.
El objetivo es limitar la energía transferida a los equipos y evitar daños irreversibles.
A menor sobretensión: mayor tiempo de retardo
Si la tensión sube ligeramente (por ejemplo, a 275 V), la norma permite un retardo (segundos) antes de que el dispositivo actúe.
Esto evita disparos intempestivos derivados de pequeñas fluctuaciones habituales en la red, asegurando la continuidad de servicio.
En definitiva: cuanto más se aleja la tensión del valor nominal (230 V en España), más rápido debe desconectar el protector POP.
¿Qué dice la normativa UNE-EN IEC 63052?
La norma UNE-EN IEC 63052 (anterior UNE-EN 50550) establece los tiempos máximos de actuación que deben cumplir todos los dispositivos POP.
Estos son los valores de referencia:
Valores normalizados del tiempo de funcionamineto y de no respuesta a una tensión (Ua) no igual a | |||||
|---|---|---|---|---|---|
255 V | 275 V | 300 V | 350 V | 400 V | |
Tiempo máximo de funcionamiento | No disparo | 15 s | 5 s | 0,75 s | 0,20 s |
Tiempo mínimo de no respuesta | No disparo | 3 s | 1 s | 0,25 s | 0,07 s |
Valores límite de los tiempos según UNE-EN IEC 63052
- A 255 V (solo un 10 % por encima de 230 V): La norma exige que el POP no desconecte, ya que se considera una fluctuación admisible en la red. Incluso si la tensión se mantiene, el protector debe garantizar estabilidad y continuidad de servicio.
- A 275 V: El dispositivo debe actuar entre 3 y 15 segundos. Esta ventana evita desconexiones por pequeñas subidas momentáneas, pero obliga a cortar si la tensión permanece elevada, protegiendo equipos sensibles frente a degradación progresiva.
- A 300 V: El protector debe disparar entre 1 y 5 segundos. La sobretensión ya es severa y puede dañar equipos electrónicos y sistemas críticos, por lo que la norma reduce significativamente el margen de actuación.
- A 350 V: La actuación debe producirse en menos de un segundo, entre 0,25 y 0,75 segundos. La energía que reciben los equipos es muy elevada, y un retardo excesivo podría provocar daños irreversibles.
- A 400 V: La norma exige una desconexión en un intervalo extremadamente estrecho: entre 0,07 y 0,20 segundos (milisegundos). Este nivel supone un riesgo crítico para cualquier equipo conectado a la instalación; por eso la respuesta debe ser prácticamente instantánea
La “zona segura”: actuar dentro de los límites que garantizan protección
La UNE-EN IEC 63052 no solo define valores puntuales de actuación (275 V, 300 V, 350 V y 400 V), sino que establece una curva completa de tiempo–tensión que el protector debe cumplir en todo su recorrido.
Esta curva delimita lo que llamamos la “zona segura”, el área donde la relación entre tensión y tiempo garantiza que el POP actuará correctamente.
La norma, por tanto, no se limita a exigir el cumplimiento de puntos aislados: el protector debe respetar toda la curva de actuación, asegurando una respuesta progresiva y coherente frente a cualquier nivel de sobretensión permanente.
Un protector contra sobretensiones permanentes está dentro de la zona segura cuando:
- Actúa dentro del intervalo normativo de tiempo correspondiente a cada tensión.
- Limita la energía que llega a los equipos, evitando daños térmicos y eléctricos.
Un protector contra sobretensiones permanentes está fuera de la zona segura cuando:
- Actúa demasiado rápido o demasiado lento.
- Permite que la sobretensión alcance a los equipos antes de cortar el suministro.
Trabajar dentro de esta zona no es opcional: es la base de la seguridad eléctrica frente a sobretensiones permanentes.
Curva tiempo-tensión según la UNE-EN IEC 63052
¿Por qué es importante cumplir los tiempos de disparo de la UNE-EN IEC 63052?
Un protector que no respeta la curva de tiempos de disparo puede provocar consecuencias graves en cualquier instalación. Entre los efectos más habituales:
- Daño irreversible en la electrónica sensible, como televisores, ordenadores, electrodomésticos o cualquier equipo de alto valor presente en el hogar o en una instalación terciaria.
- Averías en cuadros eléctricos, automatismos y sistemas de control, comprometiendo la seguridad y el funcionamiento de la instalación.
- Paradas productivas y costes elevados de reparación o sustitución de equipos dañados.
- Riesgo real de incendio, especialmente si la sobretensión provoca sobrecalentamiento en conductores o en equipos no diseñados para soportar tensiones elevadas.
Cumplir estrictamente la curva de disparo no es solo un requisito normativo: es un factor crítico de seguridad y fiabilidad, que garantiza que el protector actuará a tiempo para evitar daños materiales importantes y peligros potenciales para las personas.
Efectos de usar un protector que cumple la normativa (derecha) vs. usar un protector que no cumple la normativa (izquierda)
Conclusión: elegir cumplir la norma
Para asegurar una protección real frente a sobretensiones permanentes es imprescindible instalar protectores que cumplan la UNE-EN IEC 63052 y hayan sido ensayados para verificar el cumplimiento normativo.
Solo así se garantiza que la curva tiempo–tensión del dispositivo está dentro de la zona segura, protegiendo adecuadamente la instalación, los equipos y la continuidad del servicio.
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