Seguridad y continuidad de servicio
Las redes de suministro aisladas de tierra (regímenes IT) garantizan la máxima continuidad de suministro limitando las corrientes de fallo a tierra. Incluso ante la presencia de una primer defecto de aislamiento, la instalación puede mantenerse alimentada sin que ello represente riesgo alguno para la vida de quiénes se encuentran en ella.
Este primer defecto, sin embargo, debe ser detectado y subsanado antes de un segundo defecto pueda ocurrir.
Redes de suministro aisladas
En una red de suministro aislada de tierra (régimen IT) ningún conductor activo está directamente conectado a tierra. Por ello, en caso de producirse un defecto de aislamiento la corriente de fuga resultante es muy reducida y no aparecen tensiones de contacto peligrosas. La interrupción del suministro de energía no es imperativa por lo tanto.
Sin embargo, en caso de no corregirse este primer defecto, un segundo si puede conllevar la aparición tensiones de contacto peligrosas con la consiguiente necesidad de actuación de las protecciones correspondientes. Es por este motivo que tanto las normativas españolas como las internacionales exigen la utilización de un vigilante de aislamiento en cualquier topología de red aislada.