Durante el día 17 de abril de 2010, los vecinos sintieron un estampido de chispa y un estruendo inmediato, al tiempo que los televisores dejaban de funcionar.

En ese mismo instante, un vecino de Coiro regresaba a casa, y a su lado se precipitaron escombros procedentes del tejado. Un rayo acababa de caer en la vivienda y lo dejó casi paralizado. “Aún ahora me zumban los oídos. Fue brutal. Tembló la casa y a mí aún me dura el temblor”, explicó una hora después. En el interior de la casa estaban otros familiares. La madre dijo: “El rayo pasó a dos metros”, recuerdan. Luego comprobaron el impacto en el vértice del tejado, así como un pequeño boquete en la cubierta, cerca de una bombilla. En el interior aún había bastante humo, y la instalación eléctrica quedó inutilizada, por lo que no pudieron comprobar de inmediato qué aparatos quedaron afectados. “Hace unos cinco años también cayó un rayo en esa casa, cuando aún estaba en construcción”, apunta otro vecino señalando hacia una vivienda próxima, y también quemó varios aparatos eléctricos”.
Otros vecinos también comunicaron daños en aparatos eléctricos, que piensan reclamar a Fenosa o a las aseguradoras. La iglesia de Coiro, donde aseguran que hay instalado un pararrayos, está a unos 200 metros, aunque no ayudó a paliar los efectos. Por la tarde, varios operarios trabajaban en la casa más afectada, así como como en el cableado colectivo, que también sufrió daños, mientras miraban al cielo, cubierto de nubes negras amenazando tormenta.
Cirprotec recomienda la instalación de un Sistema de Protección Contra el Rayo (SPCR) Nimbus®, que cumple con el Código Técnico de la Edificación y la Norma UNE 21186. Incorporando un SPCR Nimbus®, protegerá correctamente a las personas, estructuras y equipos mediante:
- Sistemas de Protección Externa contra impactos directos de rayos (capturando el rayo de la zona a proteger y conduciendo la corriente de forma controlada y segura a tierra).
- Sistemas de Protección Interna contra impactos indirectos de rayos (protegiendo los equipos conectados a la red eléctrica de las sobretensiones causadas por el rayo).
- Tomas de tierra (disipando las corrientes del rayo para asegurar el buen funcionamiento de los sistemas de protección).